En la terraza, justo cuando la familia servía helado, alguien gritó: “¡Mira lo que hay en la alfombra!”. Allí, una brillante caca 💩 marcaba el punto de partida de un enigma que nadie esperaba.
Los sospechosos son Rocky el chihuahua, Duquesa la caniche, Bigotes el dóberman, Pinto el pointer y Lucas el golden retriever. ¡Tú, detective, debes unir pistas, habitaciones y colas para descubrir al culpable!
Este es un sudoku de deducción: cada perro sospechoso lleva una pista de dónde estaba. Tienes que colocarlos en la rejilla cumpliendo dos reglas —un perro por fila y un perro por columna, y nunca sobre un mueble— hasta que solo quede una distribución posible. El perro que acabe sobre la travesura es el culpable. No hace falta adivinar: se llega a la solución por pura lógica, descartando posiciones imposibles a partir de las pistas.
Consejo para este caso de dificultad Media (5×5): empieza por la pista más restrictiva (la que deja menos posiciones libres), usa el modo Notas para anotar candidatos y verifica fila y columna antes de acusar. Si quieres practicar la técnica, lee los 10 trucos de deducción.