María entró al salón con una taza de cacao, pero al girar para sentarse descubrió una inesperada marranada 💩 sobre el cojín favorito del gato. ¡El sofá ahora olía a tragedia y a… a caca!
Los sospechosos están listos: Rocky el chihuahua, Duquesa la caniche, Bigotes el dóberman, Pinto el pointer y Lucas el golden retriever. Cada pista está esparcida por el salón, la cocina, el baño y la terraza. Pon a prueba tu olfato de detective y encuadra al culpable antes de que el aroma se propague.
Este es un sudoku de deducción: cada perro sospechoso lleva una pista de dónde estaba. Tienes que colocarlos en la rejilla cumpliendo dos reglas —un perro por fila y un perro por columna, y nunca sobre un mueble— hasta que solo quede una distribución posible. El perro que acabe sobre la travesura es el culpable. No hace falta adivinar: se llega a la solución por pura lógica, descartando posiciones imposibles a partir de las pistas.
Consejo para este caso de dificultad Media (5×5): empieza por la pista más restrictiva (la que deja menos posiciones libres), usa el modo Notas para anotar candidatos y verifica fila y columna antes de acusar. Si quieres practicar la técnica, lee los 10 trucos de deducción.