En la terraza, la tía Lola se agacha para regar las plantas y… ¡pum! Un impecable montoncito de caca 💩 aparece como si fuera decorativo. Todos los vecinos miran perplejos, mientras el sol se ríe de la escena.
Los sospechosos están reunidos: Rocky el chihuahua, Duquesa la caniche, Bigotes el dóberman, Pinto el pointer y Lucas el golden retriever. Cada uno tiene su pista; el jugador detective debe juntarlas, colocar a cada perro en la habitación correcta y atrapar al culpable.
Este es un sudoku de deducción: cada perro sospechoso lleva una pista de dónde estaba. Tienes que colocarlos en la rejilla cumpliendo dos reglas —un perro por fila y un perro por columna, y nunca sobre un mueble— hasta que solo quede una distribución posible. El perro que acabe sobre la travesura es el culpable. No hace falta adivinar: se llega a la solución por pura lógica, descartando posiciones imposibles a partir de las pistas.
Consejo para este caso de dificultad Media (5×5): empieza por la pista más restrictiva (la que deja menos posiciones libres), usa el modo Notas para anotar candidatos y verifica fila y columna antes de acusar. Si quieres practicar la técnica, lee los 10 trucos de deducción.